Para empezar, acabé yendo a clases. Para arreglar asuntos económicos, y para asistir a una degustación de platos caseros que cada uno iba a llevar. Y digo iba, porque cuando alguien dice "gratis", entonces es cuando se produce el desaparecido fenómeno del superávit en las clases. Al final aquello ha acabado siendo un concentrado de platos de mamá en su inmensa, casi total mayoría.
Tanto es así que puedo perfectamente contar, uno a uno, los platos que han hecho que llamara a casa para que no me apartaran plato de comida hoy:
- Los típicos platos: Tortilla de patatas, tomate con magra y empanadillas de la panadería de la esquina. Son platos que... Bueno, no se sabe como, pero si convocas una comida de platos caseros alguien acabará, sino presentándose con ellos, haciendo que tengas que probar varias las diferentes maneras que se conocen de preparar la misma m... El mismo manjar.
- Los platos típicos: Bollos preñaos de Oviedo, y pan y postres Árabes. Ojalá esta mañana hubiera estado
(Imagen: Ni de dibujar tengo ganas hoy...)__________________
Para colmo, esta tarde he llamado a un viejo amigo, que le tenía perdida la pista desde hace meses y meses, para ponernos al día. Cuál es mi sorpresa cuando, 15 minutos después de llegar a mi casa, se marcha. "Me tengo que ir", me dice. "Tus cojones, Pablo", respondo. Quizá esa haya sido la conversación más productiva de la cita.
Y así estoy ahora mismo, con 258 páginas de un
Espero sentar un poco la cabeza después de llenar está página con algo más de morralla literaria, e invertir tiempo en estudio provechoso.
Ya os contaré... Si os interesa.
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