jueves, 23 de junio de 2011

Hoy, por qué no he actualizado en un mes (editado)



Mira, muy fácil: Porque no me ha salido de los coj dado tiempo.


Pero porque hace un mes, estaba sentado en mi habitación sin hacer nada en particular, y de repente, me di cuenta de que no me gustaba, pero vamos, cero mierdero. Entonces decidí cambiar mi habitación.


En ese momento me pareció la mejor idea del mundo. Total, ¿qué podía perder?

UN MES Y CIEN EUROS HE PERDIDO.  En realidad han sido 3 semanas, y tampoco han sido 100€, han sido más. Pero cuando echando cuentas vi 100 en la calculadora, supe que era momento de empezar a hacerse el loco.

Repasé mentalmente, días después, lo que significaba la frase "¡HALA, ME CAMBIO LA HABITACIÓN!", y me di cuenta de que para eso hay que sacar todos los muebles, quitar los estantes, enmasillar los agujeros, pintar, poner las canaletas, poner los enchufes, medir para distribuír los muebles nuevos, y lo más importante: SUBIR los muebles a mi casa (que es un sexto piso). Lo bueno es planificarse para hacer las cosas, y lo malo es planificarse cuando vas por la mitad. Eso es así, y es tan cierto como que cada vez que te rascas los huevos, hay un gilipollas mirando.

Efectivamente, tendría que haberme hecho una lista, un planning, qué sé yo... ALGO. Pero no, no señor. Total para qué, ¿Para evitar cagarla? Qué va, qué os cuento yo entonces.

Lo primero que hice fue quitarme de encima los muebles más grandes (que son la mesa y la cama), y entonces y sólo entonces pensé "Ostia ostia ostia, ¿Dónde mierda duermo yo ahora?". Menos mal que tengo una vecina que es más buena que el pan, y queademás es mi tía, y me dijo de dormir en su casa hasta que terminase. Total... Solo iban a ser unos días. (risa interna)

En fin, una vez que tiré la mesa, la cama, y saqué el resto de MIERDA que tenía en esos 6m2, me di cuenta de que ya no iba a poder apoyar el portátil en ningún lado, y por ende, iba a estar sin actualizar hasta que terminara.

Pensé que si tardaba demasiado, se me acumularían pelusillas en el culo cosas que contar. Así que saqué mi pedazo de cámara profesional, digo de mi novia, y empecé a echarle fotos a mi habitación durante todo el proceso, para enseñaroslas un día como hoy. Como hoy no, qué pijo: HOY.

Lo primero, lo necesario, lo principal, es conocer el ANTES:






Tampoco parece TAN agobiante, pero lo que no sale en la foto, es que la cama llega hasta la puerta. La cosa es que mi puerta es corredera, y me refiero a que si querías entrar, tenías que saltar una cama antes.

 Aún así, un buen agente inmobiliario diría que se trata de una acogedora habitación íntima. Yo prefiero llamarle "Mi zulo".

Yo siempre he pensado que en las habitaciones pequeñas, la clave está en el aprovechamiento del espacio.



En esta otra foto, podéis ver cómo tenía el espacio petado de muebles. 






Disculpad pero se me olvidó echar a mi amigo antes hacer la foto.



Hombre no era la peor habitación del mundo, pero tengo la opinión de que si 3 de tus 4 muebles tocan una misma pared, tienes un problema.








Lo primero que hice, como os decía, fue quitar de en medio la cama y la mesa. Estamos hablando de esto:



Aunque no lo creáis está perfecta. Tiene todo lo que se necesita para sobrevivir 3 semanas: Espacio, música, luz natural, e internet. Que sí, que vale, ya sé que lo más fácil es pensar que internet no sirve de nada si no tienes nada con lo que conectarte, pero para darme cuenta tuve que esperar el tiempo justo que se tarda en echar una foto.



Lo peor de pintar es que hay que mover los muebles al centro de la sala. Estamos hablando de un armario que no se ha movido, por lo menos, en 8 años. Imaginad lo que había detras de ese maldito armario.Por si alguien se pregunta por dónde me metí... En fin, TODO lo que tenía, muy fácil: En la habitación de al lado.















Esto sí que es acojonante de verdad, pero mirad un poco más abajo:



Lo apilé todo tan bien que por un momento pensé que me iba a desaparecer el bloque de abajo, que no tenía huecos.










Al final, después de varias semanas de trabajo, el resultado fue el siguiente:



Sé que la imagen se sale un poquito del margen de la página, pero no me dejaba ponerla aún más grande. Qué bien, cómo me gusta, qué contento estoy, vaya pajote de cuarto.

Ahora, tengo una habitación con algo de espacio para vivir, y hasta respirar. Y además, está más chula que la tuya.
___________________________________________________________________
Este artículo se lo quiero dedicar (como los Goya), a Anabel, que es la persona que me ha regalado todos esos muebles que véis ahi arriba, y que además (mira qué casualidad) es mi tía, la misma que me ofreció su casa para dormir las 3 semanas. Digo los 3 o 4 días que iba a durar.

Ah, y a Nacho, que es un hamijo mío que me quiso ayudar a pintar mi cuarto, y estuvo viniendo 2 días seguidos, a cambio de nada. Yo todavía no lo entiendo, me ha ayudado por que sí, no me ha pedido ni un bocata, pero bueno qué coño. Gracias a él también. 


______________
EDITO: Se me ha olvidado  mencionar a Paco, a quien le estoy muy agradecido. El me prestó su caja de herramientas, y me ayudó con las cortinas, trajo los muebles, y no sé si mató alguna que otra araña de mi cuarto. (Para el que no lo sepa, tengo aracnofobia hasta cierto punto. El que me salva de una araña se convierte automáticamente en mi Dios.)


Me acabo de acordar de mi madre, que también ha asesinado a unas cuantas hace poco. ¡Hola mamá! :)


Y por último, agradecer también a los que en todo este tiempo en el que no he escrito absolutamente nada, han seguido entrando poco a poco, a revisar el blog. Que cuando empecé con el proyecto "Esta casa es una ruina", la página tenía unas 5 500 visitas (o una menos), y en este momento en que edito vamos por 6 600.


Eso quiere decir, que varias personas sumaron mil y pico ocasiones en que pensaron "Voy a ver si el pedazo de hijo de la grandísima puta este se ha dignado a publicar algo. Ah, no", y eso dice mucho de vosotros.


No me gusta que penséis así de feo, pero me gusta ver que estáis ahí.
______________


Después de publicar esto, voy a seguir escribiendo sobre otras gilipolleces que me han pasado en este tiempo, por si alguien se aburre del Facebook en el trabajo y se pasa a ver si escribo.

Por cierto, tengo un mensaje para la persona que me lee desde las oficinas de Google:YO TAMBIÉN TE OBSERVO A TI.

Lo dicho, dentro de poco sabréis de mi. Lo queráis o no, recordad que hago SPAM.

Un abrazo, en especial a todos los que han ido pasando en este tiempo para ver si se me ocurría publicar algo.

Porque digo yo que alguien se ha tenido que pasar por aquí en este tiempo, ¿no?









































































...¿No?




Leer más...

martes, 21 de junio de 2011

Hoy, tengo un artículo nuevo, pero...


Pero igual que al gato de la imagen le falta la bici, a mi me faltan las fotos para el artículo. ¿Qué te crees, que es mentira? Para nada, mira:





Ah, no, lo de las fotos tampoco es mentira. Por desgracia, las necesito para terminar de componer un buen plato de gilipollez y tontuna desvariada para todos vosotros.

Las fotos las tiene mi novia en su cámara, y le he dicho que no corre prisa, que no se preocupe. Pero es mentira, las quiero aquí y ahora.

Tengo ganas de contaros cosas, quizá si llenamos esto de comentarios, podemos hacer que le pueda la presión, y me las pase antes de la noche. O quizá me mande a la mierda sólamente.

¡Decídete, levántate, sal a la plaza! Uy, espera, eso no que ya no está de moda.

¡Decídete, deja tu comentario!

O sino ya publicaré otro día, o no.
Leer más...

jueves, 16 de junio de 2011

¿Yo? Bien, gracias



Ahora que preguntáis todos de golpe, os voy a dar señales de vida. (pero pocas)


Estoy de exámenes, haciendo un proyecto de fin de curso, etc... Y no tengo tiempo ni de pensar qué es lo que voy a escribir aquí.

Hace un mesecito que no escribo, básicamente, porque no tenía habitación. Me la he hecho nueva, a ver qué pasa.

Os contaré como muy tarde el lunes, que acabo los jodidos exámenes.

Hala, que cunda  =)
Leer más...

lunes, 16 de mayo de 2011

Hoy, Dios me ha enviado una carta



Y dice así:

"Hola, Vicente.


Hoy es Lunes de Mierda.


Firmado: Dios"

Recapitulemos, esta vez siendo un poco más realistas:

13:00 - Duermo apaciblemente, como cada Lunes de Mierda, ya que los lunes (no me preguntéis por qué, que lo cuento siempre y hoy no estoy de humor), no tengo que ir a clase.

13:12 - Suena el teléfono de mi casa de forma estridente, como si quisiera despertarme. Lo consigue.

13:12 - Me giro en la cama, estiro el brazo buscando el inalámbrico. Suena, pero no puedo descolgar la llamada. (Tengo que aclarar, que el hijo de puta de mi inalámbrico, normalmente no se descarga por completo. En realidad se descarga la batería lo justo, como para que suene y vayas a por él, pero no sea capaz de descolgar la llamada. Entonces te jodes, y echas a correr hacia el salón, a coger el fijo).

13:13 - Abro la puerta de mi habitación desesperadamente, y salgo en calzoncillos, despeinado y descalzo. De repente y por culpa de la torpeza propia del que se levanta a la una de la tarde un Lunes, me tropiezo con la canaleta que hay en el rodapiés de la esquina de mi pasillo.

¿Recordáis como duele el típico golpe que te das con la mesita del salón por la noche a tientas? Pues imagina que en lugar de ir andando y darle suavecito a la pata de la mesa, vas corriendo.

Sí, efectivamente. Es como si en vez de tropezar, le daras una patada, directamente. Pues si una patada que se da de pie puede ser fuerte, imaginado una patada que se da a la carrera.

A partir de aquí, todo ha sido muy absurdo. Me he puesto a gritar, claro. Pero como un verdadero hombre, eso sí. ¿Recordáis en las películas malas de acción, cuando un extra es ensartado por una espada y se desploma con un bramido inverosímil? Pues así es como he llegado, a duras penas, a coger el teléfono.

Era mi novia.

"Hola cariñooo, ¿Qué tal?"

La llamada en realidad no ha ido mal, hasta que hemos pasado del primer minuto. En ese punto ya no he podido aguantar más, y me he derrumbado. He tenido que confesarle todo. Después de llorar un poco, he tenido que colgar porque no se me entendía nada.

Resulta, que lo primero que me ha pasado hoy, Lunes de Mierda, es que me he desgarrado un trocito pequeñito del dedo meñique.

Sí, señores. Os estoy diciendo que le he metido una patada a la pared. Así soy yo los Lunes: Gilipollas.
_____________________________________
Pensaba que el cortecito no era profundo, y que era más el susto y los nervios. Pero han pasado 2 horas desde el siniestro, y me sigue sangrando.

En cuanto pulse "Publicar entrada", saldré hacia Practiser para que me lo venden, me lo cosan, o me ingerten algo de piel de la oreja.

Ya os contaré, esta noche (si sigo vivo para entonces).

Para los más morbosos, tranquilos que habrá fotos.

Perdonad que no haya actualizado en 2 semanas, pero es que a veces en que a uno, sencillamente, no le pasa nada.

Un beso, a tod@s
Leer más...

viernes, 29 de abril de 2011

Hoy, he hablado con desconocidos



No quedan más vacaciones, nos las hemos comido todas ya.


Ahora supongo que toca hacer un resumen de lo que ha sido la semana santa. Pero qué va, qué rollo. Paso.


Ahora que sacáis el tema, hoy no he venido a hablaros sobre las fiestas, sino sobre los pobres. "¿Y qué cojones tendrán que ver los pobres con la semana santa?". Pues nada, pero me pasó algo relacionado con el tema, y voy a contarlo a ver si os partís el ojete un rato. Para variar.

Voy a enumerar las distintas situaciones posibles con un extraño en la calle, de menor a mayor repulsión que me producen:

1. Que un extraño se dirija a mí: No es que me moleste, pero ya de entrada, empieza a ser un obstáculo para llegar a dondequiera que estuviera llendo. Yo es que siempre llego tarde, soy todo un señor.

2. Que un extraño me hable: Por ejemplo, esperando el bus, cuando una señora te dice que si vaya rasca ha entrado de repente, o que si se ha dejado la ropa tendida, o vaya usté a saber qué mierda más. Tampoco me molesta, pero mi padre no me deja hablar con desconocidos.

3. Que un extraño me toque: Es muy sencillo. Si no me conoces, no me toques. Siempre llevo preparada una cizalla plegable, para cuando alguien me toca en el brazo y me dice "Perdona", justo antes de pedirme algo.

4. Que un extraño me pida algo: Por ejemplo, tabaco. Es decir, esto es muy simple. ¿Por qué no tienes tabaco tú? Porque no te llega el dinero. ¿Por qué? Porque está caro. Que pasa, ¿que a mi me lo rebajan o algo? que no me importa darte un cigarro, sólo porque me has visto fumandome uno, ¿Verdad?



"Anda y corre a mear", le dije al último chaval que me pidió un pitillo, en la parada del bus por cierto.

5. Que un extraño me pida algo material: Por poner un ejemplo, al azar, dinero. NO tengo dinero. Esto es cierto, NUNCA llevo monedas sueltas en los bolsillos. Me dan mucha rabia, en serio.

Qué va, coño. Es que siempre pienso que lo quieren para droga.

6. Que se trate de dinero: Mierda. No había leído este punto cuando empecé a escribir sobre el anterior.

7. Que me lo exija: "Amigo dame un euro". Te voy a dar una puta mierda, colega.

Mucha gente ahora estará pensando que todo el mundo me cae mal. No es cierto, en realidad mi hermana no.

No, ahora en serio, mi novia tampoco me cae mal.

Todo este rollazo os lo he soltado porque viene a cuento de otro rollazo de la última, que suele ser, por un lado la última anécdota graciosa que me ha pasado, y por otro lo que acaba siendo la actualización de la semana.

El otro día después de comer, paseando por la calle con mi novia (que por cierto, ¿puedo saludar? ¿Si? "¡Hola Cariñoo! ¡Mira, salgo en internet!"), una mujer se nos acercó, diciendo "Oye perdonad, perdonad un momentico pero esperad porque esque estoy super nerviosa, que me ha pasadbla bla bla rollo macabeo".

Resulta que nada más ver a esa mujer de unos 30 años y una pinta de jonky que no puede con ella (aunque no la juzgué a primera vista), pensé que la conocía de algo. Su cara me empezó a sonar, pero no caía.

Mientras tanto, ella me contaba su vida o no se qué polladas. Yo no le estaba atendiendo, pero os resumo un poco de lo que iba el tema:

"Oye que mirad que acabo de salir de urgencias, y estoy super nerviosa porque no me ha pasado nunca, que me ha dado un cólico y he estado ahi muy mal, y acabo de salir y hay qué penica porque no tengo dinero por dios. Y tengo que ir al Albujón pero no me da para el autobús".

"Espera espera espera". - Le corté yo, preparándome bien.

"No si ya lo sé, si eso ya me lo contastes. ¿No te acuerdas? Mira, vamos a hacer memoria:

Fue hace un par de semanas, quizá tres. Yo llegaba a mi casa de vuelta, y me parastes en una esquina. Me contastes lo mismo pero, hija qué quieres que te diga... La otra vez te lo habías currado un poco, no sé. Llevabas la pulsera que te dan en urgencias, un corte mal curado en la muñeca, y además ibas tan sucia y mal vestida que hasta dabas pena y todo.

Pero es que hoy te veo así, vestida tan mona, con tu chupica de cuero que no es cuero que es plastiquete, los vaqueros a juego, el pelo limpio, y las gafas de sol... Y la verdad, no me has removido ni los gases chica.

Pero en realidad me da pena igual. Me da pena, porque soy una persona que como tengo mala idea, que yo sé que la tengo, cuando te conocí aquel día, por primera vez no en meses, sino en AÑOS, me puse en tu lugar, y te di el dinero para el autobús. Lo recuerdo porque era todo lo que me quedaba en el bolsillo.

Lástima que no te compré el billete en el autobus, con un par de cojones, y te hubieras ido a tomar por culo un rato.

Y te digo que me da lástima, porque por culpa tuya, lo más seguro es que no le vuelva a dar dinero a alguien que me pida por la calle, por mucho que le vea bien jodido. Porque por tu culpa, siempre pensaré que es para droga.

Se te tenía que estar callendo la cara a trozos ahora mismo de la vergüenza, guapa. Ale, que pases buena tarde, a ver si te va bien."

La chica se quedó en la misma posición que cuando empecé a hablar, al menos, hasta que doblé la esquina. Menos mal que no me respondió, porque aparte de ser el típico tío pelmazo que cuando te suelta un rollo es porque tiene razón... Siempre grito más fuerte.
________________________________________________________________
Como dicen los cómicos de verdad: "Y esto es verdad, esto me ha pasado."

Sí, amigos. Cuando una persona con poco... Cuando alguien sin...

Cuando un pobre me pide dinero, pienso "Hay, qué penica..." Pero mi conciencia termina la frase: ...Pero no que es pa droga.

Por cierto, si hay algún pobre entre los lectores, que me disculpe pero esta página es de humor ácido, y claro... Hay que ser un poco hijo de puta para mantenerla.

Bueno, un saludo a todos, y buen fin de semana.

Ale, tres actualizaciones llevo esta semana. A tomar por culo, que es puente.
Leer más...
Free counter and web stats