Hola a todos. Para no perder la costumbre más que nada, he vuelto a dejar el blog abandonado durante un período indeterminado de tiempo X.
Esta vez vengo a contaros una anécdota que me sucedió hace un par de viernes. Pero para que no sea lo mismo de siempre (contar un par de tonterías, echarse unas risas y cerrar la ventana), hoy he decidido transformar el artículo y narrarlo como si fuera una historia de las que se leen.
Como es costumbre, os doy la posibilidad de leer la primera vez que me registró la Policía haciendo clic aquí.
________________________________
Todavía era temprano, alrededor de las cuatro de la tarde. Un amigo mío, vino a recogerme a mi casa, para dar una vuelta sin rumbo ni cometido. Salimos en dirección de la zona antigua de la ciudad, ya que hacía tiempo que no pasábamos por ahí.
Ibamos charlando normalmente, todo estaba tranquilo. "Hay, qué solete más rico", comentaba mi amigo. "Cierto, hace buena tarde para disfrutarla por ahí, tan ricamente, sin armas ni sustancias que nos puedan comprometer, ¿verdad?", contestaba yo. La verdad es que hasta aquí todo iba bien. Los narradores se suelen perder en detalles aburridos, así que como en esta parte de la historia no sucedió absolutamente nada interesante, lo mejor será que termine el párrafo y siga en el siguiente, yendo directamente al grano.
Dio la remota casualidad de que en nuestro camino, nos cruzamos con unas conocidas de mi amigo que, anecdóticamente, estaban preparándose para liar un cigarro de tabaco mezclado con una piedrecita que llevaban en una bolsita hermética. Pero vamos, que se iban a fumar un porro.
Habíamos saludado ya a las chicas, que estaban sentadas en unas escaleras, nos estábamos marchando para continuar, cuando de repente, observo que se acercan dos scooters blancas con una especie como de placa impresa en el morro, y una lucecita azul bastante chula detrás del asiento, que poco después resultaron ser de la Policía Local.
Mi amigo y yo ya nos íbamos, pero los dos simpáticos agentes nos invitaron a volver con nuestras conocidas, para charlar un rato tranquilos los 6.
Mientras nos acercábamos, me acordé de que por estadística, en los registros de más de 3 personas siempre hay un gilipollas que no lleva el DNI encima, y no sé por qué, me empecé a incomodar.
Estuvimos un rato charlando y eso. Que si dime tu nombre, que si dime tus apellidos, que si dime tu dirección... Coño, al final me confundí, y le dije hasta el código postal.
Pero llegó un momento en que decidieron darnos el palo. Nos dijeron: "Sacad lo que llevéis en los bolsillos, y ponedlo en el peldaño". Estuvieron un rato revisando todas nuestras cosas, pero nos las fueron devolviendo una a una cuando vieron que no había nada de valor.
Al final, nuestro amigo el poli bueno, se despidió con una extraña moraleja (y esto es verdad):
"Si queréis fumaros un porro, porque fumar porros es legal, id a casa de uno, o a un local cerrado, para fumar tranquilamente. Porque aquí os ven desde los balcones. Nosotros de hecho, hemos venido porque alguien nos ha dado el aviso de que dos individuos estaban fumando aqui canutos.
Osea que mejor id a casa de uno, en el balconcico que hace bueno ahora con el sol, y os fumais ahí los porros pero vamos... Todos los que queráis, y ni me dáis a mí un problema, ni os lo dáis a vosotros mismos."
Después de semejante declaración hubo un silencio que cortó el poli malo, diciendo:
"Buenas tardes. Circulen"
Que ahí yo me quedé un poco perplejo, como pensando: "Vale, poli malo. Pero qué ha querido decir, ¿que nos dispersemos cada uno en una dirección de repente como si no hubiera pasado nada? ¿O si me sale de los huevos me puedo quedar aquí un rato para cagarme en tu padre cuando no me oigas?"
Efectivamente, pudimos desahogarnos y seguir nuestro paseo tranquilamente, y hasta hoy.
________________________________________________________________
Moraleja: Te jodes.
Me he pasado la semana haciendo de todo menos actualizar, lo sé. ¿Qué puedo decir? Gracias por seguir pasando por aquí despues de todo.
Me gustaría hacer una pregunta al aire, a ver si el aire me dejara un comentario, y me alegra el día:
¿Has tenido alguna situación incómoda con la policía alguna vez? ¿Te han registrado? ¿Te has comido algún marrón, como yo, por casualidad?
En el próximo artículo, os contaré cómo me fueron las metas que me propuse la semana pasada.
Responded a la pregunta del día, contadme algo, opinad, o sencillamente recordadme que habéis estado aquí leyendo un rato, con un comentario acerca de nada en particular.
Recuerda: Si te partiste el ojete, comparte esta historia en Facebook (mismamente), para que otros nenes y nenas se puedan reír también.
Un saludo, hasta otra =)
Leer más...
Mostrando entradas con la etiqueta Alto policía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Alto policía. Mostrar todas las entradas
lunes, 28 de marzo de 2011
miércoles, 8 de diciembre de 2010
El otro día me registró la Policía
Que te registre la policía, es lo más parecido a una violación sin dolor que conozco. Te hacen creer que la situación es agradable y que todavía la dominas tú.Pero la realidad es que desde el momento en que ese agente te señaló desde el coche, él es quien manda.
Por eso, aunque sepas que no estás infringiendo la ley, ni eres sospechoso, sentirás nervios.
El otro día, estaba con un compañero de clase en el parque de al lado del instituto. Y hablábamos en ese momento de nada en particular. De repente mi amigo, vio cómo un furgón de la Policía Nacional se paraba cerca, y venían tranquilamente dos agentes, como si casualmente pasaran por allí.
Y ahí te sientes violento, porque sabes que algo va a pasar, pero no sabes qué. Recorres mentalmente todos los delitos que una persona de a pie puede cometer. Sabes que no hay nada mal, pero que algo pasa.
Entonces la pareja de agentes saluda, y muy educadamente nos pregunta:
- Buenas tardes, ¿Llevan ustedes armas, o sustancias que les puedan comprometer?
- No, yo no.
- Yo tampoco.
Y a continuación, nos dijo:
- ¿Llevan algo en los bolsillos? -Como diciendo: Me importa una mierda, igualmente os vamos a registrar.-
Pero en realidad, no se mencionan esas palabras. Te lo dejan caer todo. Te preguntan si llevas cosas en los bolsillos, pero te están diciendo que te lo saques todo.
Pero entonces nos pidieron que le diéramos la vuelta al forro de los bolsillos. Es ahí cuando me di cuenta de que iban a ir hasta el final, y entonces, me puse un poco nervioso, para qué engañarnos.
A partir de ese punto, no les hizo falta dar explicaciones. Creo que supimos captar la indirecta mi amigo y yo. Ni nos preguntaron siquiera para toquetearnos por todas partes. Y es hasta patético darse cuenta, de que lo inteligente, realmente es eso: no oponer resistencia. Ellos van a hacer eso si quieren, si no es ahí, lo harán en la comisaría.
Y claro, al cabo de unos minutos, no encontraron nada, y acabaron por irse, sin dar las gracias, y dejándonos con los bolsillos fuera, las cosas sobre el banco, y una mueca de imbéciles en la cara que todavía recuerdo.
Después de algo así, intentas recordar por dónde iba la conversación, pero no te sale. Parece que nada ha pasado, pero no te quedas igual que estabas.
Mi amigo, por ejemplo, se quedó bastante indignado, haciendo recuento de los derechos que habían violado.
Yo, sin embargo, me quedé callado. No dije nada hasta que encontramos un tema con el que olvidarnos del anterior.
Es curioso, nunca me habían registrado, pensé que había que ser muy sospechoso para eso. Que no se lo hacían a cualquiera.
A decir verdad, creo que nadie se libra de un registro tonto. Total, si no hay nada que hacer, seguro que a algún idiota podrán pillar por banda para hacer tiempo.
Id con cuidado, y llevad la droga en la maleta, que es el único sitio donde no me miraron =)
PD: Y comentad, que es gratis!!
Leer más...
Etiquetas:
Alto policía,
Cosas que pasan
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
