lunes, 14 de marzo de 2011

Hoy, Lunes de Mierda

Un saludo muy cordial desde primera hora de la mañana, en el salón de mi casa.


Me he decidido a actualizar aquí y ahora, porque es poco común verme despierto un lunes a estas horas, ya que por lo general, los lunes no tengo clase.


Empiezo la semana con una verdad universal: Café y cigarro, muñeco de barro. Parece una fórmula química, como lo de juntar coca cola y mentos para ver qué pasa. No falla nunca, oye.


He pensado que, entre que mi novia me está pidiendo que le sitúe todos los verbos del inglés en una línea del tiempo, y que sin motivo aparente tengo ganas de parecer ocupado en este momento, es buena ocasión para actualizar el blog.


Como es Lunes de mierda, es un buen momento de dar a mi gato de alta en el P.A.R.O. (Proceso Alternativo de Reducción de Obesidad).


Consiste sencillamente en comer menos.


Sí, efectivamente: He puesto a mi gato a dieta. Resulta que estoy cansado de que mis amigos tengan miedo de cruzarse con un oso por el pasillo. Por eso mismo, a partir de ahora, el único felino del mundo que podría hacer de guardia personal (que es mi gato), va a comer sólo 200gr de pienso al día.


Parece que se empieza a oler algo, porque acaba de sentarse en mi estómago, como diciendo "de aquí no te mueves, cabrón,  si no es para echarme la otra mitad de mi ración".


Por otra parte, esta es una semana de chistes, que es como yo les llamo cariñosamente a los logros que me he propuesto conseguir en los siguientes 7 días:


1. Recibir 300€: Este es el noveno mes que un señor lleva debiéndome el sueldo del trabajo que realicé como actor, el verano pasado. Cómo no, cobrar se ha convertido en el logro estrella de la semana.


2. Aprenderme una nueva canción en la guitarra: Ayer, mi novia me paso por msn una canción que me cautivó, hasta tal punto que me propuse aprendérla completamente. Llevo practicando desde anoche y ya me sé, sin exagerar, 4 compases.


3. Arreglar un ordenador (sin cobrar): Una promesa es una promesa. Menos mal que yo no voy por ahí prometiendo arreglos gratuitos. Pero sucede que el que hasta hace dos años un año y poco fuera mi peluquero, necesita un arreglo. Yo necesito un corte de pelo. ¿Hace falta más exlpicación?


4. Seguir dando clases de guitarra: Mi alumno, aquel pequeño zagal del que os hablé, hace 2 semanas que no aparece por la clase. Estoy empezando a preocuparme por él. Si le véis, decidle que venga. Y que me pague el mes pasado.


De momento, con esto tengo suficiente. Al menos, da para no aburrirse por las tardes. Debería estudiar un poco, pero entre que soy un experto haciendo chuletas, y que ya me sé el examen de mañana, me queda tiempo libre.


A pesar de todo esto, hoy no deja de ser un Lunes de Mierda. Por lo tanto, todo lo que hoy me moleste tendrá su razón de ser en ese concepto: En que es un Lunes de Mierda.


Por ejemplo, como es un Lunes de Mierda, tengo tanto hambre que me duele el vacío en el estómago. O como es Lunes de Mierda, en mi cartera no hay más que 5€. Además, como los Lunes de Mierda son completos días de mierda, hoy está el cielo totaltamente nublado, y si todavía hay suerte, llueve.


__________________________________________________________________________ 
Tengo que agradecer, entre otras cosas, a toda la gente que leyó y me apoyó en el último artículo, ya que aunque no lo parezca, es un tema muy importante para mí, sobre el que no me fué muy fácil escribir.


Los Lunes de Mierda suelen ser días difíciles. Es el primer día en que madrugamos, el día en que "volvemos" al mundo real.
El Lunes es un día en el que tu jefe, tus padres, tu instituto, o en definitiva tus obligaciones terminan con la vida despreocupada de adolescente pajillero granudo que empezaste por enésima vez el viernes.

El Lunes, cuando te despiertas, algo te dice "Tienes una edad. Venga, arriba a empezar". Por eso, todos los Lunes son Lunes de Mierda.

Precisamente por eso, y para terminar, mi pregunta del día es ¿Cómo llevas tú los lunes? ¿Son difíciles? ¿Son también días de mierda?

Muchas gracias una vez más, por dejarte caer por esta cueva de la tontuna y el chiste fácil, y por el comentario que estás a punto de dejar a continuación.

Un saludico  (:
Leer más...

viernes, 4 de marzo de 2011

Hoy, adios a un amigo

Esta ha sido una semana para darse cuenta de cosas. Para pararse a pensar, y mirar alrededor. ¿Qué tengo, por qué, y qué quiero tener?


Seguro que más de uno de los que estáis leyendo esto, sabe lo que es un amigo de la infancia. No tiene que ser tu mejor amigo, basta con haber compartido con el una parte memorable de tu niñez. Él es ese amigo que, aunque esté fuera de tu círculo de amistad, siempre es tu amigo de la infancia. Siempre le saludarás por la calle, y siempre que puedas, te sentarás con él y dos cafés, a conversar sobre el presente, y reírte del pasado.

Yo tenía un amigo de la infancia. Se llamaba Ángel, y ya no es mi amigo de la infancia. De hecho, ni siquiera es mi amigo. Ojalá se hubiera muerto. Así sería menos vergonzoso y humillante para mí aceptar el motivo de que no vaya a volver a mi lado. Porque nunca va a volver, esas cosas se saben.[EDITO: La frase anterior no quiere decir que le desee la muerte a mi amigo, sino que hubiera preferido perderle por esa causa, que por la que paso a explicar. Sé que a veces soy un tanto gore]

Como decía, un amigo de la infancia no tiene por qué ser uno de tus amigos en el presente. Pero casualmente, esta persona ha sido siempre mi amigo de la infancia, y el mejor de mis amigos. Siempre le he contado todo. He consultado cosas con él incluso en ocasiones en que sabía que las conclusiones a las que llegaría no me servirían de nada. Porque era mi amigo, y me apetecía oír qué pensaba de mí.

Hemos pasado épocas no demasiado buenas, en las que apenas nos hemos visto. A pesar de ello, siempre he sentido a Ángel a mi lado. Siempre he sabido que si levantaba el teléfono, él iba a ser el primero que querría escuchar aquello de lo que yo tuviera que hablar.

Para ir un poco más allá, tengo que reconocer que el único castigo al que alguna vez he temido, es no poder bajar a su casa (ha sido siempre mi vecino de abajo, por suerte) a jugar un rato. Porque cada tarde, encontraba un momento para bajar a su casa, preguntar por él, y compartir las que luego serían las mejores horas del día.

Las cosas cambian, y con el tiempo la gente también lo hace. Con el paso de los años, cada uno empezamos a pensar distinto en muchos aspectos. Ni siquiera esto fue suficiente para que nos cabrearamos. Teníamos nuestras discusiones. Pero cuando zanjábamos el asunto, volvíamos a ser los mejores amigos del mundo.

Huelga decir que mi amigo me defendía a capa y espada. Aunque han habido épocas en que nos hemos metido el uno con el otro, hemos sido siempre en ese sentido algo comparable al tema de las madres: Puedes estar indignado con la tuya, pero si alguien habla mal de ella, te enciendes como si te tocaran el alma.

Ahora yo, cuerdo cual pensador griego en la época de oro de la filosofía, me pregunto: ¿Cómo puede ser que a día de hoy, el que fue el mejor de los amigos que he tenido, sólo tenga palabras de desprecio para mí? ¿Por qué cada vez que hablo, le jodo el día a mi amigo? ¿Por qué actualmente mi amigo se esfuerza más en anularme como persona que en aprobar el curso de una vez por todas?

Mi amigo es un mierda.

Un día, hace dos años, mi amigo de la infancia y mejor amigo de siempre, se echó novia. Ese día empezó a dejar de ser mi amigo, sin saberlo. Su novia tiene 6 años, aunque aparenta 11 más. Su novia piensa como un niño pequeño. Por lo tanto, si estás acostumbrado a decir lo que piensas, o a hablar con realismo, lo más probable es que le caigas mal. Por eso mismo, siempre he sido el único de los amigos de Ángel al que no traga.

Otro buen día, la novia de mi amigo decidió que yo, efectivamente, le caía mal. Progresivamente, mi amigo comenzó a no llamarme, a no quedar conmigo, a no saber nada de mí, y con el tiempo, a hacer que yo tampoco supiera nada de él.

Así han pasado estos dos años. Cada vez que le intento mirar a los ojos, nos separan 100Kg más de tierra.

Mientras todo esto sucedía, a cuantas más patadas él me ha dado, más empeño he puesto yo en arreglar una amistad que hace tiempo que huele a podrido. He intentado hablar con su novia, he hablado con él. Los dos son unos críos. Razonan cuando les pones las cartas en la mesa, pero cuando vuelves la mirada, ya la están haciendo "limpia" (como dice mi tía).

Mi amigo me ha rechazado, me ha despreciado ante el resto de amigos de la antigua pandilla, ha renegado de mí, ha cancelado citas, ha ignorado mis llamadas, e incluso ahora mira al suelo cuando me lo cruzo en el ascensor. Mi amigo es un desconocido, que cuando puede, me dispara.

El que fuera mi amigo ya no lo es, por la sencilla razón de que su novia no me puede ni ver. No voy a entrar en -más- detalles.

Mi amigo de la infancia ya no es mi amigo. Ahora, es un mierda.
Es un mierda al que siempre le guardaré un lugar limpio, fresco, seco, y alejado de los niños en el más profundo rincón de mi memoria, por lo que ha sido.



A día de hoy, sé que le he perdido, y que me ha perdido él a mí también. Sé que un día me llamará con la excusa más absurda del mundo, balbuceando, con la boca llena de remordimiento...

...Y por eso sé también que por mucho perdón que le llegue a regalar, jamás volveremos a ser los mejores amigos que durante 17 años fuimos. Sé que algún día, él encontrará el lugar de su pelvis donde se encuentran sus cojones, y conseguirá mirarme a la cara y decirme que lo siente. Porque yo sé que lo siente, aunque no se haya dado cuenta todavía.

Mi amigo, ya no es mi amigo, es un mierda. Pasar por esto que estoy pasando es doloroso. No se lo deseo a nadie, ni al peor de mis enemigos, el que hace dos años, fuera mi mejor amigo.
__________________________________________________________________________
Efectivamente, que una persona te eche a patadas de su vida hace daño. Espero que nadie lo llegue a averiguar nunca, o al menos no de esta manera.

Hoy ha sido un día de darle vueltas a la cabeza. Lo cierto es que todo esto lo tengo muy asumido. Pero cada vez que pienso en ello, quema.

Alguna vez volveré a hablaros de mi mejor amigo. Probablemente, cuando desaparezca alguna de las 5000 millas que nos separan a día de hoy. Espero no estar casado para entonces.

Por cierto, si alguien ha reconocido al protagonista del artículo sólo con dar su nombre de pila, que mantenga el anonimato. Podéis comentar lo que queráis, pero no digáis su nombre. Gracias.

Os deseo a todos un buen fin de semana. Pasadlo bien, y contadmelo despues

Un abrazo.
Leer más...

lunes, 28 de febrero de 2011

Hoy, doy clases de música


¿Qué tal? ¿Cómo os ha ido todo este tiempo?
Creo que he dejado pasar casi... ¿Tres semanas? desde la última publicación, que no está nada mal.

No son precisamente unas vacaciones, pero sirve para refrescarse un poco del día a día. Al final, uno se queda sin historias, y la monotonía se va comiendo la mesa por el centro.

De todas las cosas que tengo para contaros, empiezo no por la más importante, pero sí por la -para mí- más interesante, y es que por causas y casualidades de la vida, le estoy dando clases de guitarra a un chaval de 16 años.



Esto ante todo, me halaga. Porque realmente, yo no soy profesor de música, ni soy yo quien se ha ofrecido. Me halaga, porque él (que es amigo de mi hermana), en algún momento me ha escuchado tocar desde el pasillo de mi casa, a hurtadillas. Le ha gustado lo que ha oído, y se ha preguntado si podría aprender alguna parte de todo lo -mucho o poco- que sé, a cambio de una compensación económica no lucrativa.


Y no es que fuera mi sueño ser profesor de guitarra, pero me hace ilusión la idea de que un chaval pueda ir correteando por ahí, tocando esto y aquello, y que en el fondo, parte de la culpa de que sepa hacer lo que haya aprendido, sea mía.

Me gusta, porque yo, a la edad de 12 años, sabía y tenía muy claro que lo que yo quería hacer era tocar la guitarra. Hoy por hoy sé que nunca será de manera profesional, y que jamás me ganaré la vida con ello. Pero a los 12 años, yo era un enano estúpido y soñador (y además estaba gordo), y me alegro de ello. Por aquel entonces, yo no sabía nada. Ahora tampoco, pero antes muchísimo menos.

Y fue precisamente eso lo que hizo que por un rato que duró un par de años, me olvidara de lo que realmente tenía que hacer. Hice un ligero paréntesis, me dediqué a aprender el instrumento como si no hubiera otra cosa, y después seguí estudiando para adulto.

Gracias a la guitarra, conocí a un buen grupo de gente, y empecé a dibujar las primeras pinceladas de lo que soy ahora por dentro. Seguí conociendo a gente, fueron buenos tiempos. Entonces tenía amigos de verdad, de esos que sólo se tienen a los 12 o a los 40 años: Amigos de esos, que pase lo que pase, saben que irían hasta la última contigo, a tu lado.

Fueron tiempos buenos, tiempos difíciles en casa, pero buenos tiempos. Tiempos que tuve que aprender a torear a golpe de púa y rasgueo. Las 6 cuerdas en madera de roble han sido durante muchísimas horas mi mejor sedante. Gracias a la guitarra, he podido empezar a escribir, a crear. A sentarme en el recreo con mis amigos, y contarles qué tenía por dentro sin abrir la boca.

Gracias a la guitarra, le he podido decir a un par de personas lo que siento por ellas. Y gracias a eso, también, me he dado cuenta de que sólo una de las dos me ha mirado siempre a los ojos cuando se lo decía. Muchas de mis canciones, tienen nombre y apellidos. Ir de frente es importante, pero mirar a los ojos mientras se siente lo es todo.

La música ha sido mi apoyo desde los 12 años. Ahora, es parte de mí. Si sintiera la necesidad de tatuarme algo, estoy seguro de que la música tendría su rincón en esa calcomanía permanente de mi hombro.

Por eso, me hace tanta ilusión que aquello por lo que yo he cogido en parte tantas fuerzas para sobrellevar un poco todo, sea lo mismo que un pequeño zagal quiera aprender. Está claro que para él nunca va a significar lo mismo que para mí, pero me gusta pensar que es esa esencia aquello de lo que se quiere empapar alguien.
_________________________________________________________________________
Siento haber dejado crecer tanta hierba. De verdad, ya estoy escribiendo cosas.

A veces, la inspiración se toma unos días.

Como he dicho al principio del artículo, tengo más cosas que contaros, así que podéis volver a pasar sin miedo, que habrá cosas nuevas.

Un saludo desde la silla de mi cuarto, nos vemos pronto.   (:
Leer más...

martes, 8 de febrero de 2011

Hoy, no me entendí con un inepto (PARTE III)

Ya expliqué hace bastante tiempo en qué consistía un inepto(PARTE I), y volví, tras un tiempo, a cruzarme con un par de buenos especímenes(PARTE II).


Ayer tuve la tremenda suerte de cruzarme con otro individuo parecido. Lo que pasa es que no era extravagante, peculiar, inusual, o simplemente raro. Lejos de ser chistoso como hace meses el chino de enfrente de mi casa fuera, anoche se convirtió en la peor de mis pesadillas.

Hace tiempo, algunas de mis más sonadas anécdotas las protagonizaba ese señor, desde su más profunda ignorancia. Para introduciros un poco, tengo que decir que cuando el chino de en frente de mi casa (a partir de ahora simplemente "el chino", para diferenciarlo del resto de chinos que hay en Cartagena, que no deben ser más de 900) se enroló en el trepidante viaje del comercio asiático en España (ese arte de la compra en Mercadona y reventa en local propio), su diccionario de términos españoles no debía andar muy alejado del número 4.

Concretamente, esas eran las palabras que escuchaba si me acercaba a por un litro de cerveza, por ejemplo:

YO: ¿Cuánto vale la cerveza?
CHINO: Así, servesa, sí. Uno singüenda, sí.
Jóder chino... ¿Y la de lata?
Sí, uno singüenda, sí.
Ostia estás que lo tiras, ¿eh?. Bueno, ¿y el Red Bull?
Aah, servesa, sí. Uno singüenda. Sí.


Mi novia acabó, por un tiempo, decidiendo quedarse fuera esperando cada vez que tenía que comprar algo ahí. Y no entiendo por qué. A fin de cuentas, esa gente no debe saber que en nuestra cultura es de buen gusto partirnos el culo exageradamente y to fuerte (a toda voz, para los de fuera de Cartagena) mientras hablamos con otra persona.

El asunto es que después de un tiempo sin divertirme a costa del chino (bastante, desde que su mujer aprendió lenguaje gestual y él 6 palabras más), ha vuelto a superarse.

Su hijo sabe español al uso tan bien, que a veces te piensas que casi ha aprendido. Pero por desgracia y por ser el hombre de la casa (aquí sólo me voy a reír yo, pero tendríais que ver la pinta de enjuto y escuálido tiene el pobre limón chino), en muchas ocasiones se encuentra sólo en la tienda. Generalmente por la noche, que es cuando suelo bajar a saludar.

Mejor os transcribo la conversación, y juzgad por vosotros mismos. Os aseguro que es completamente real:

YO: Hola. ¿Tienes boli negro? (Él es como Google, hay que hablarle, con cuantas menos palabras mejor)
CHINO: ¿Ah?

"MAL, VICENTE. Muy mal." (Eso pensé, ya que cuando el chino no responde, sino que emite un monosílabo sin sentido con matiz de pregunta, es mala señal: No ha entendido ni el saludo)

YO: Que si tienes bolígrafos.
CHINO: No... Biligrafa... aaaah... ¿Oh?

En este punto, todavía se podía considerar que hasta el momento había perdido el tiempo. Lo mejor es que había una chica sirviéndose golosinas varias, que ya había dejado de hacer loquequiera que estaba haciendo.

YO: Mira, chino. Así, para escribir. (Me saqué mi boli imaginario del bolsillo y me pinté un garabato invisible en la palma de la mano)
CHINO: Así así, estudia sí. (Mientras soltaba la frase que menos venía a cuento, estaba guiándome hasta los portaminas)
YO: No no, pero negro. Que pinte negro.

Entonces me llevó de vuelta al mostrador, mientras decía:

CHINO: Aaah, sí, pinta ahora sí.
Entonces me sacó un cuaderno suyo y un boli de propaganda que tenía por ahí. Los puso sobre el mostrador, me miró, y no hizo nada más. ¿Os acordáis de la chica que estaba a las golosinas? Ahora estaba a mi lado. Era ya una expectadora consagrada de la situación. Lo cierto es que ella me recordaba a mi novia. Por lo de reírse sin pudor, y eso. Bueno pero la cosa seguía:

YO: No, a ver. De "pinta pinta" nada, chino. Que quiero un boli negro, coño. ¿Es que eres el único chino que no vende boligrafos bic, joder?
CHINO: Sí, aaah... Pinta sí.


Maldita sea, ¿De verdad pensaba el limón chino ese esmirriao (esmirriado, para los de fuera de Cartagena) que había decidido salir de mi casa y bajar a su tienda, para escribirle "Culo" o cualquier otra tontería en su cuaderno, e irme?

YO: Mierda, tío. Si es que no me entiendes. Qué cruz, oye, qué cruz de tío.   Entonces me tendió el bolígrafo, y dijo:
CHINO: Toma, sí, ah... No pasa nada, sí.
YO: No, "toma" no, "ten". Se dice "ten". Mira: "Ten". (Y le devolví su boli) Hala, me voy al chino David (el de la siguiente esquina), que sabe español que te cagas. Eso lo has entendido, ¿No? Pues ale, hasta otra, chino. Que no me sé ni tu nombre, chino.

Y mientras bajaba la rampa de la puerta de la tienda, sabía que yo era el vencedor de la situación, porque la chica casi no podía parar de reír.

Entré en la tienda del chino David con miedo, en tensión. Pero en menos de un minuto estaba en la calle despachado, con 3 bolígrafos marca Forcel en el bolsillo (de los buenos, señora). No era lo que había pedido, pero daba igual: Ya podía escribir en color negro.
__________________________________________________________________ Llevo un tiempo sin escribir en el blog. Pero me he propuesto sacar tiempo y volver a publicar algo como mínimo un par de veces por semana, a ver qué pasa.

Como véis, los ineptos realmente nos rodean, y eso es bueno, porque trae dinero. No por nada, sino porque a las cinco historias sobre ineptos, me hago un guión y me presento en Paramount Comedy con un monólogo. Seguro que me pagarían antes que mi jefe, el de cuando trabajé de actor, que todavía no me ha pagado los casi 300€ que me debe.

Espero que hayáis disfrutado leyendo esto tanto o más que yo ayer viviéndolo. En serio, desde mi más sincera ironía.

Os dejo con la pregunta de esta semana, que viene muy a cuento: ¿Alguna vez te ha pasado algo similar con algún dependiente asiático? ¿Has tenido situaciones embarazosas con extranjeros a quienes no entendías? (EDITADO: Extranjero era con jota, con dos cojones)

Contadme algo, que aquí voy a estar para escucharlo.

Un abrazo muy fuerte, y nos vemos mañana, por aquí más o menos.

Un saludo (:

Leer más...

miércoles, 2 de febrero de 2011

Hoy, he publicado algo en el blog

Después de una semana de completa inactividad, me digno a escribir algo para una web de renombre y desbordada en cuanto a visitas como es la mía.


Qué deciros, sino que llevo unos días vagueando, pasándome a revisar comentarios, pero como quien no quiere la cosa, como si no fuera mía la página.


De todas formas, cada día, en algún momento en concreto (generalmente en el baño, sentado y apretando los dientes), me acuerdo del blog, y me prometo que escribiré algo para no caer en la dejadez. "Quizás mi primer un artículo desternillante. Quizá una tontería cualquiera que hace relleno, para no variar y perder costumbre".

Una de las cosas que han hecho que me desganara a la hora de escribir, ha sido la última publicación. Me resultó muy dura de redactar, y me trajo un largo trabajo.


Fue tanta tarea, que cada vez que me ponía con algo nuevo, me sentía como el hombre al que hace unos días vi pisar una mierda tremenda de una manera de lo más cómica y exagerada, delante mía, mientras decía "Osstia puta, vaya mierda", justo después de oír el característico "Chof". En realidad no, pero quería contarlo y no encuentro manera.

Hoy es distinto, me he propuesto seriamente sentarme aquí delante tuya, y no parar de teclear hasta que llene un bloc de notas con lo que leas mañana por la mañana, o bien hasta que me canse y apague el PC.
Tengo que contaros (y así sigo con mi faceta de blog-diario), que ayer me llegaron a casa las notas de la primera evaluación.
Sí, llegaron ayer. Las notas las mandan por Correos, y así va Correos.

¿Sabías que...?

* ...Sólo hay una empresa con más vagos por metro cuadrado que en una manifestación de funcionarios, y es Correos?


* ...Las empleadas de Correos no tienen huevos a decir "La cartera" cuando llaman al fonoporta?

* ...Correos depende por completo del mercado del carrito de la compra?

* ...Si después de leer por sexta vez "Correos" lo sacas de contexto, se te escapa una carcajada y un pedo?

* ...Al lado de un banco de semen en Murcia, hay una oficina de Correos, y su cartel lo tienen en la fachada del citado banco?

* ¿Sabías por qué el color de los uniformes, carteles, logotipos, bicicletas, motos, carritos de la compra y buzones de correos es el amarillo? ¿No? Pues te jodes, porque yo tampoco.

Después de este paréntesis que he hecho porque me sale de los huevos sin querer, continúo con el tema de las notas.

Me las mandaron a casa antes de navidad, y llegaron ayer. Lo gracioso no es que lleguen tarde, sino que lleguen tarde, con un error de imprenta que a simple vista hace creer que estoy suspenso, y con una mancha de algo pequeño, marrón y pegajoso, que parece mierda, y huele a mierda.
En realidad la carta no está manchada, pero he pensado que hubiera sido una buena anécdota que contar.

Tengo una pequeña lista de cosas interesantes de las que quiero hablaros, y tenéis la suerte de que empiece por la más interesante de todas:

Hoy, he comido arroz tres delicias.

Pero como se me hace tarde, y tengo mil cosas que hacer aún, si os parece, sigo mañana con lo siguiente.

Que paséis buen Miércoles, y aprovechad que es primero de mes para ir al banco y comprobar si habéis cobrado. Al contrario que yo, que con este van 8 meses sin cobrar lo de cuando hice de pirata, jugando a ser actor.
Si véis a mi jefe, decidle que me pague, que ya es hora.

Con esto y un bizcocho, una mierda de refrán.
Gracias por pasar, leer y saludar a todos. Un abrazo!! (:
PD: En otro momento comunicaré algo acerca de lo de las votaciones que hicimos.
Leer más...
Free counter and web stats